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  • Maya Bolaños

LA TRADUCCIÓN Y EL COMERCIO ELECTRÓNICO. ERA POST COVID-19.

Actualizado: 18 feb 2021


ANTECEDENTES

Años atrás, cuando el uso del internet era de uso oficial únicamente tras la consolidación de ARPANET en 1970 aproximadamente, la comercialización de los servicios representaba un reto para todo traductor que quisiera expandir sus horizontes. ¿Por qué? porque a menos que viajara con frecuencia o tuviera contactos ya establecidos, su trabajo se limitaba al comercio local y a lo sumo a sus países más cercanos en el continente. La manera de investigar, utilizar diccionarios, etc., era meramente manual.


Posteriormente, en el año 1983 el que se marca como el año en que «nació Internet», cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos decidió usar el protocolo TCP/IP en su red Arpanet creando así la red Arpa Internet y que con el paso de los años se quedó únicamente con el nombre de «Internet», observamos un incremento en la contratación de los servicios de traducción e interpretación.


"Internet una abreviatura de los términos Network (red, en inglés) e Interconnect (de interconexión). En cualquier caso, podríamos decir que Internet es una red global interconectada, algo muy parecido a lo que significan las famosas WWW, world wide web."



DE ARPANET A WWW...

El 12 de marzo de 1989 Tim Berners Lee describió por primera vez el protocolo de transferencias de hipertextos que daría lugar a la primera web utilizando tres nuevos recursos: HTML, HTTP y un programa llamado Web Browser. Un año después Internet nacía de forma cerrada dentro del CERN, y en agosto de 1991, por fin, los usuarios externos al CERN comenzaron a poder acceder a esa información.

La World Wide Web creció rápidamente: en 1993 solo había 100 World Wide Web Sites y en 1997 ya más de 200.000. Y a partir de entonces sigue la apasionante historia de Internet hasta nuestros días.


Todo este proceso de evolución y avance tecnológico tampoco hubiera sido posible si se hubiera quedado estancado en el hecho de que sería dado a conocer en un solo idioma. El mundo entero, cada país en su respectivo idioma, tuvo acceso a estos sitios y esto, gracias a la participacion efectiva de los traductores.


LA ERA PRE-COVID-19

Jefrey Bezos, "El Gigante del Comercio Electrónico" hace muy buen uso del internet y tras la creación de Amazon, las redes sociales que hoy por hoy conocemos, empiezan a cobrar auge, y por ende el comercio electrónico empieza a convertirse en una modalidad muy efectiva para todo aquél que quisiera comercializar sus productos o servicios y al mismo tiempo, para quienes quisieran hacer uso de las compras por internet.


Para ese momento, los traductores e intérpretes caminábamos a pasos agigantados al lado de la tecnología. Sin embargo, la forma tradicional a la que estábamos acostumbrados a trabajar, muy bien acomodados y hasta cierto punto, inmersos en nuestra zona cómoda, no nos permitía ver un panorama más amplio y claro en cuanto a la internacionalización de las empresas.


POST COVID-19 Y LA TRADUCCIÓN

Tras la apertura del comercio, después del confinamiento, época a la que le llamamos Post-Covid-19, y tras haber pasado por la etapa de la reinvención, pues nos tocó reinventarnos dado a que cambiaron los hábitos de consumo y de trabajo a los que habíamos estado acostumbrados, entramos a esta era en donde el comercio electrónico representa uno de los sectores de mayor actividad. Su auge a nivel global se debe principalmente a dos factores: Avance de la tecnología y nuevos hábitos de consumo por parte de los consumidores. La pandemia sin lugar a dudas tuvo y sigue teniendo como consecuencia, además de las dolorosas pérdidas humanas y económicas para miles de empresas y familias, una rápida maduración del comercio electrónico.


La crisis y el confinamiento han impulsado la digitalización de los canales de consumo, pero ¿a qué se debe el impulso? Principalmente, el aumento del comercio electrónico se debe a la comodidad. Es decir, las restricciones y el miedo a salir a la calle y contagiarse han dado paso a potenciar el comercio electrónico. Aquellos que se mostraban más resistentes a los pagos por Internet han tenido que traspasar esa barrera.


Y si previo a la pandemia, los traductores caminábamos a pasos agigantados a la par de la tecnología, en esta etapa que vivimos y que con certeza sabemos que no hay marcha atrás, tenemos en nuestras manos aquello que llamo el buen posicionamiento de los traductores, el resurgimiento de una nueva era para el mundo de la traducción y la interpretación.

Recordemos que aún y cuando por asuntos meramente económicos muchas empresas optan equivocadamente por el uso de la traducción automatizada, esta jamás va a reemplazarnos. "Jamás la tecnología sustituirá a los traductores, al contrario, sobrarán traductores haciendo muy buen uso de ella".


Crear contenido en varios idiomas ayuda a posicionar a las empresas en los buscadores del idioma en cuestión. Con el alto porcentaje de extranjeros residentes en cada país, pero que no acostumbran a usar buscadores en español, muchos sectores pueden beneficiarse de una web multilingüe.


Desde la fase de creación, implementación, venta, distribución y cobro, todo ente que necesite hacerlo en los idiomas que su cliente o público objetivo requiera, necesita que su información esté traducida de manera correcta, confiable y muchas veces certificada.

Enfrentamos la era post Covid-19, y el comercio en general, a nivel mundial (léase, empresas grandes, pymes, organismos internacionales, industrias, instituciones educativas, etc.) necesitan vender sus productos y servicios y la forma más rápida de llegar a un cliente, se centra en el comercio electrónico. Y es aquí entonces en donde como traductores nos logramos posicionar para que la información de cada ente en la web pueda trasladar su contenido en todos los idiomas o en los idiomas que a su público objetivo le interese.


Un estudio reciente, publicado por los grandes estadistas refieren que «En el sector del comercio exterior y la internacionalización de las empresas está siendo indispensable la contratación de traductores e intérpretes».


TECNOLOGÍA, COMERCIO ELECTRÓNICO "OPORTUNDIAD LINGÜISTICA"


La traducción se convierte en un servicio clave para hacer frente a la crisis global del coronavirus a través del comercio electrónico.


Nunca en la historia había habido tantas empresas dedicadas comercio electrónico, ni la demanda de este servicio había sido tan grande. Hoy en día no hay prácticamente ningún producto que no se pueda comprar por Internet. Por tanto, cualquier empresa que quiera comercializar sus productos deberá incorporar el comercio electrónico a sus planes estratégicos. Y si, además, pretende exportarlos a nivel internacional, deberá recurrir a traductores profesionales para que sus clientes potenciales puedan comprender y conocer el contenido que ofrecen. El idioma ya no puede ser barrera para llegar al consumidor final.


Hasta los chatbots para crear conversaciones con los usuarios y una atención personalizada al cliente también están siendo ya esenciales y, por ende, debe estar disponible en todos los idiomas.


AFRONTAR UNA PANDEMIA CON LA AYUDA DE LA TRADUCCIÓN Y LOCALIZACIÓN



Utilizando el título de un artículo publicado recientemente, el COVID-19 representa el mayor reto de traducción de la historia: como hemos dicho tantas veces, «el inglés es el idioma internacional por excelencia […], porque puede que sea la primera lengua de trescientos ochenta millones de personas, pero también es la segunda lengua (o una segunda lengua) de más de mil millones de personas, que la utilizan, fundamentalmente, para comunicarse con otros usuarios para quienes también es una segunda lengua y con quienes no comparten un perfil lingüístico ni cultural». (Clyne et al., 2008).


Según Gretchen McCulloch, la autora del citado artículo, «si queremos evitar que una pandemia se propague y llegue a todos los seres humanos del planeta, esta información también tiene que llegar a todos los seres humanos del planeta, y esto pasa por traducir los anuncios de interés público relativos al COVID-19 a todas las lenguas que sea posible, de modos precisos y apropiados culturalmente». McCulloch señala que «es fácil pasar por alto la importancia del idioma para la salud si uno se mueve en el entorno angloparlante de internet, donde ante una duda como: “¿debo preocuparme por este dolor de cabeza?” basta con hacer una búsqueda en WebMD o consultar un artículo de la Wikipedia.» Sin embargo, existe un porcentaje de la población mundial, más de la mitad, que no podrán buscar sus síntomas en Google ni su médico les podrá dar, necesariamente, un folleto explicativo sobre su diagnóstico, ya que no están disponibles en una lengua que puedan entender».


Por lo tanto, la divulgación de contenidos relacionados con el COVID-19, en formato escrito y audiovisual, en diversos idiomas, con el fin de que sea lo suficientemente accesible como para garantizar la seguridad de toda la población, no es, por mucho, una tarea tan rápida y sencilla como se podría pensar. El reto en términos de localización al que se enfrentan las empresas se agrava aún más cuando estas cuentan con oficinas repartidas por todo el planeta. Para las oficinas locales no es fácil estar al día de la normativa corporativa estándar y cumplir las recomendaciones de sus gobiernos locales. Y aún les resulta más complicado hacerlo con diligencia, pues todo cambia con suma rapidez, y la información tiene que actualizarse de forma constante y con cuidado. Con las investigaciones que se están llevando a cabo en los distintos países sucede lo mismo. Su puesta en común podría marcar la diferencia, o posibilitar una reacción más rápida, ante la crisis si el público al que están dirigidas las comprende.


La localización desempeña una función esencial para mantener la coherencia y la calidad de los mensajes de salud pública y para que sean comprensibles, a efecto de ayudar a luchar contra la pandemia, algo que ciertamente no se puede lograr con un simple planteamiento basado en «traducir del/al inglés». Se publica material multimedia nuevo sobre el COVID-19 todos los días porque su inmediatez puede acelerar el intercambio de información relevante.


Enfrentamos una nueva era, el resurgimiento y posicionamiento de los traductores como entes mediadores o puentes interculturales que facilitan las comunicaciones. Todo, absolutamente todo lo que tocamos, vemos, comemos, tiene, detrás de su comercialización, una plataforma completa en recurso humano: los traductores e intérpretes incursionando en lo que podríamos llamar la IV REVOLUCIÓN INDUSTRIAL, tema que trataremos en nuestro siguiente blog.





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