Buscar
  • Maya Bolaños

LA IMPORTANCIA DEL BILINGÜISMO Y EL FUNCIONAMIENTO DEL CEREBRO DEL INTÉRPRETE

Actualizado: 19 feb 2021


Sabemos que el aprender y dominar otro idioma nos brinda muchas oportunidades y beneficios de crecimiento personal y profesional, razón suficiente para entender la importancia del bilingüismo, además de que el cerebro también se fortalece.


EL CEREBRO DE UN BILINGÜE


Estudios revelan que el hemisferio izquierdo está a cargo de los procesos lógicos y analíticos, mientras que el derecho se encarga de procesos emocionales y sociales. Ambos necesitan el lenguaje para desarrollarse. Con el tiempo, un hemisferio se vuelve más dominante que otro; esta es la explicación del por qué existen personas más emocionales que otras.


Por tal razón, una de las hipótesis más sólidas sostiene que aprender un segundo idioma en la niñez es más fácil puesto que el nivel de adaptabilidad cerebral permite que se usen los dos hemisferios. En tanto que, en la adultez, aprender un idioma puede verse limitado a un solo hemisferio.


En ambos casos se obtienen beneficios; un niño que aprende un segundo idioma, hasta convertirse en bilingüe, tiende a desarrollar un equilibrio entre lo racional y emocional. En cambio, un adulto que aprende otro idioma tiende a resolver los problemas, atendiendo a razones más racionales que emocionales, adquiriendo un enfoque más objetivo del panorama.


LA ACTIVIDAD CEREBRAL RETRASA ENFERMEDADES




Además de los beneficios cognitivos, el bilingüismo hace que la materia gris, encargada de resguardar a la mayoría de neuronas se densifique. Los estudios confirman que existe más actividad cerebral mientras se interactúa en otro idioma. El cerebro bilingüe funciona usando más partes para entender estímulos de diferentes maneras y puede retrasar enfermedades como el alzheimer y la demencia hasta por cinco años. Así que, al aprender y dominar otro idioma, no sólo nos preparamos profesionalmente, sino también protegemos nuestro cerebro de enfermedades futuras ya que el mismo trabaja diferente al de una persona que solo habla un idioma. Sumado a ello, ser bilingüe asegura tener un cerebro más sano y activo.


¿CÓMO SE DIVIDE EL BILINGÜISMO?



1. Bilingüismo simultáneo: común en personas que nacen en el extranjero, en su hogar se habla un idioma y el resto del país habla otro idioma. Estas personas crecen hablando un solo idioma e interpretando un solo grupo de conceptos.


2. Bilingüismo consecutivo: La persona aprende otro idioma, pero maneja un grupo de conceptos diferentes para cada idioma. Esto sucede al aprender un nuevo idioma durante la adolescencia.


3. Bilingüismo subordinado: persona adquiere los significados del segundo idioma, al filtrarlos primero con el grupo de conceptos de su primer idioma. Esto es muy común en personas que aprenden un segundo idioma durante su adultez.


Entonces, saber dos o más idiomas significa que tu cerebro tiene otro aspecto y funciona diferente en comparación con el de las personas monolingües. La habilidad lingüística se mide según dos habilidades activas, el hablar y el escribir, y dos habilidades pasivas, el escuchar y el leer. Mientras que un nativo bilingüe posee casi las mismas habilidades en ambos idiomas, la mayoría de los bilingües del mundo saben y usan sus idiomas en diferentes proporciones. Dependiendo de su situación y de la forma en la cual aprendieron cada idioma pueden clasificarse en tres tipos generales.

Avances recientes en la tecnología de exploración cerebral permite a los neurolingüistas entender cómo los aspectos específicos del aprendizaje de idiomas afectan el cerebro bilingüe.


Dijimos anteriormente que el hemisferio izquierdo del cerebro es dominante y analítico en los procesos lógicos, mientras que el hemisferio derecho es más activo en los procesos emocionales y sociales, aunque no se trata de una clara separación. El idioma incluye ambas funciones, mientras que la lateralización se desarrolla gradualmente con la edad, ha contribuido a la hipótesis del período crítico.




En la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona existe, por ejemplo, el grupo de investigación Brainglot cuyo objetivo es, precisamente, comprender no sólo los procesos de aprendizaje de dos lenguas, sino cómo el bilingüismo puede afectar a otras capacidades cognitivas del sujeto.


El modo en el que nuestros cerebros adquieren un lenguaje (y aprendemos a hablar) ha sido muy estudiado por la comunidad científica, pero no hay una única teoría que explique el proceso por el que se consigue. Entre el innatismo de Noam Chomsky (que sostiene que los niños ya nacen con unas aptitudes lingüísticas innatas que se activan dependiendo del entorno), el constructivismo o las teorías que apuntan que es a través de la comunicación e interacción con el entorno como un niño aprende a hablar, hay varias explicaciones sobre el modo en el que nuestros cerebros adquieren un lenguaje, muchas de ellas derivadas de los trabajos de Jean Piaget.


"Es como un semáforo. Los bilingües siempre están dando luz verde a un idioma y la roja al otro. Cuando tienes que hacer eso todo el tiempo, te vuelves muy bueno reprimiendo las palabras que no necesitas". Es decir, que la principal diferencia entre un cerebro monolingüe y otro bilingüe está en su capacidad para tomar decisiones. No es que unos sean más inteligentes que otros, sino que desarrollan otro conjunto de habilidades. Por ejemplo, los bilingües desarrollan capacidades cognitivas que les permiten adaptarse a los cambios en las tareas que están desarrollando. Esto se debe a que su cerebro está constantemente eligiendo la lengua en la que se expresa, lo que le da mucha más flexibilidad. También les permite concentrarse y memorizar mejor.


ANALICEMOS AHORA CÓMO FUNCIONA EL CEREBRO DE UN INTÉRPRETE



Tras comprender la importancia del bilingüismo, abordaremos en términos simples, sobre el funcionamiento del cerebro de un intérprete, entendiendo que la interpretación simultánea es el proceso de escuchar, comprender y traducir instantáneamente declaraciones de un orador a otro idioma.


Para poder lograr esta tarea, además del alto nivel de competencia tanto en el idioma de origen como en el de destino, el intérprete debe poseer un conjunto de habilidades especializadas, que incluyen destrezas excepcionales de cambio de idioma, gran capacidad de memoria de trabajo, capacidad para manipular el contenido y comprender el discurso entrante, mientras produce una traducción del mensaje de origen en el idioma de destino.


Investigadores del Centro de Cognición y Toma de Decisiones de la Escuela Superior de Economía, en Moscú, Rusia, se valieron de electroencefalografía (EEG) y la técnica de potencial relacionado con el evento (ERP), para estudiar la actividad neuronal durante la interpretación simultánea continua.


¿En simultáneo o redistribuidas?

Constantemente, millones de neuronas en el cerebro humano están

intercambiando información a través de impulsos eléctricos cortos. La actividad

de grandes poblaciones de neuronas se puede registrar desde la superficie de la

cabeza mediante el EEG, el cual es un poderoso método para estudiar procesos

cognitivos y se utiliza en muchos campos de investigación. Para el estudio, los investigadores registraron la actividad cerebral de nueve intérpretes simultáneos profesionales mientras traducían un discurso de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.


De acuerdo con el “Modelo de esfuerzos” propuesto por el lingüista

francés Daniel Gile, durante la interpretación simultánea, el cerebro realiza

tres operaciones mentales concurrentes: percibe y procesa fragmentos actuales

del mensaje en el idioma original, almacena información escuchada previamente

en la memoria y finalmente, genera un mensaje equivalente en el idioma de

destino.


El equipo de investigación utilizó EEG y el método ERP para probar si

estas tres operaciones se realizan simultáneamente o si existe una

redistribución dinámica de un recurso limitado de atención entre ellas.

Para este fin, se registró la actividad cerebral de nueve intérpretes

simultáneos profesionales mientras traducían un discurso de una reunión del

Consejo de Seguridad de la ONU del ruso al inglés y viceversa.


En paralelo con el discurso original, se reprodujo una serie de estímulos de sonda irrelevantes para la tarea con una duración de 50 milisegundos, los cuales también fueron procesados ​​por el cerebro. Mayor retraso, menos recursos. Posteriormente, la grabación del EEG se dividió en segmentos, cuyo inicio correspondía al inicio de las sondas irrelevantes para la tarea. Al promediar estos segmentos de EEG, los investigadores determinaron la respuesta sistemática del cerebro a las sondas.


Durante la interpretación simultánea, el cerebro realiza tres operaciones mentales

concurrentes: percibe el mensaje en el idioma original, almacena información

escuchada previamente en la memoria y finalmente, genera un mensaje en el

idioma de destino.


Los resultados obtenidos permitieron cuantificar cómo la atención auditiva del intérprete cambió a lo largo de la interpretación. Los datos sugirieron que los intérpretes simultáneos trabajan en el modo de redistribución dinámica de la atención. En particular, a medida que aumenta el retraso del hablante, la profundidad de procesamiento de la información que escucha el intérprete disminuye.


En otras palabras, cuanto más se atrasa el intérprete del hablante, más

recursos cognitivos se dedican a la memoria de trabajo para retener y procesar

información anterior, y menos recursos están disponibles para procesar

información nueva.


En definitiva, la interpretación requiere de habilidades cognitivas y lingüísticas; de hecho, los primeros estudios sobre interpretación ya afirmaban que el éxito de los intérpretes dependía de ambas capacidades (Lambert, 1991; Moser-Mercer, 1994; Mackintosh, 1999). Quizá precisamente por eso, por el enorme esfuerzo cognitivo es que se le reconoce a la interpretación simultánea, como una técnica conocida, que llama la atención y despierta admiración. Contribuye a eso tanto la infraestructura técnica, la cabina donde se encuentra el intérprete con sus auriculares, como su realización: la casi simultaneidad de las producciones orales del orador y del intérprete.


Fuentes:

Testing the efforts model of simultaneous interpreting: An ERP study. Plos One, 2018. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0206129

http://www.honeylab.org/wp-content/uploads/2014/02/honey_etal_pnas_2009_SI.pdf

https://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2020/230962/SanmiquelPuigOlga_TFM2020.pdf


56 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo